El Papa Francisco visitará Egipto el 28 y 29 de abril, 17...

El Papa Francisco visitará Egipto el 28 y 29 de abril, 17 años después de que lo hiciera Juan Pablo II

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El Papa Francisco visitará los próximos días 28 y 29 de abril Egipto, según fuentes oficiales del Vaticano. El anuncio se produce después de los sucesivos atentados contra los cristianos en el país árabe y de que Bergoglio reanudara el diálogo con el imán de la universidad suní de Al Azhar, Ahmed el Tayeb, con sede en El Cairo.

La visita se realizará previa invitación del presidente de Egipto, Abdelfatah Al Sisi, de los obispos de la Iglesia católica de ese país, del papa copto Teodoro II y del gran imán de la Mezquita de Al Azhar, Cheikh Ahmed.

“Egipto da la bienvenida al Papa Francisco y confía en que esta importante visita sirva para fortalecer la paz, la tolerancia y el diálogo interreligioso así como para rechazar los abominables actos de terrorismo y extremismo”, ha subrayado la oficina del presidente egipcio en un comunicado remitido este sábado a la prensa, según informa Francisco Carrión. “Al Sisi tiene en alta estima la posición espiritual del Papa Francisco así como sus posturas valientes sobre diversos asuntos internacionales. Un hecho que fue evidente durante su reunión en el Vaticano en noviembre de 2014″, detalla la nota.

Durante su periplo, la presidencia egipcia ha avanzado que Francisco se reunirá con el gran imán de Al Azhar, Ahmed el Tayeb y el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Copta, Teodoro II; visitará la Catedral Copta de San Marcos, blanco el pasado diciembre de un atentado reivindicado por el autodenominado Estado Islámico y la principal iglesia católica de El Cairo. Los coptos son la minoría cristiana más vibrante de Oriente Próximo. El régimen egipcio recuerda, además, que la visita del pontífice coincidirá con el 70 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Egipto y el Vaticano.

Ahmed al Tayeb, la principal autoridad del islam sunita, efectuó una visita histórica al Vaticano para reunirse con el pontífice argentino en mayo de 2016.

La universidad musulmana había interrumpido sus relaciones con el Vaticano hace cinco años a causa de un discurso de Benedicto XVI, que pedía mayor protección para los cristianos en el país, lo que fue considerado por el gran jeque como una injerencia política.

Después de la visita de media hora de Ahmed el Tayeb al Papa Francisco en la Santa Sede, ambos mostraron su compromiso por “la paz en el mundo, el rechazo de la violencia y del terrorismo, y la situación de los cristianos en el contexto de los conflictos y de las tensiones en el Medio Oriente y su protección”.

Viaje repleto de simbolismo

La primera vez en la que Francisco recibió una invitación para visitar el país árabe fue en mayo de 2013 durante la histórica visita del Papa copto Teodoro II a Roma. Ambos conmemoraron la declaración cristológica firmada en 1973 por Pablo VI y Shenuda III para iniciar el diálogo entre las dos iglesias y se comprometieron a seguir avanzando en el diálogo ecuménico tras -como reconoció Francisco- “siglos de desconfianza mutua”.

En su discurso dirigido al líder copto, el pontífice católico abogó entonces por “un ecumenismo del sufrimiento”. “Así como la sangre de los mártires es la semilla de la fortaleza y fecundidad de la Iglesia, así también compartir los sufrimientos diarios puede convertirse en un instrumento eficaz para la unidad”, recalcó. “Y esto se aplica también, en cierto sentido, al contexto más amplio de la sociedad y las relaciones entre cristianos y no cristianos. Del sufrimiento compartido puede florecer el perdón y la reconciliación, con ayuda de Dios”, añadió.

El viaje del papa Bergoglio es un gesto lleno de simbolismo. La comunidad copta sufre esporádicos brotes de violencia sectaria y la negligencia de unas autoridades incapaces de protegerla. Además, se enfrenta a una discriminación histórica en el acceso a los niveles más altos de la administración o en los permisos para edificar templos.

La visita también avanzará en el diálogo interreligioso con Al Azhar, la institución suní más prestigiosa del mundo con sede en El Cairo. El faro del islam moderado congeló unilateralmente los encuentros con la curia romana en enero de 2011. Una serie de desencuentros con el entonces pontífice Benedicto XVI instalaron una parálisis en las relaciones. Ahora, ambas instituciones tratan de recuperar el aliento.

Los gestos de Francisco han resultado decisivos. En marzo de 2013, poco después de su elección, el papa Bergoglio lavó los pies a una docena de reclusos de una prisión de Roma, entre ellos, una muchacha musulmana serbia. “Fue un gesto extremadamente apreciado”, reconoció el enviado diplomático de Al Azhar, Mahmud Abdel Gawad.

El diálogo entre los guías de ambas religiones se ha vuelto una necesidad. “El mundo nos está pidiendo un diálogo serio. Es cierto que la relación no ha sido buena en los últimos años pero debemos olvidar nuestros errores y empezar de nuevo”, explicó por aquel entonces a EL MUNDO Idris Tawufiq, un ex sacerdote católico británico que hace más de una década se convirtió al islam. Formado en la Universidad Pontifica de Santo Tomás de Aquino en Roma, Idris es hoy profesor de la Universidad de Al Azhar. “Tengo grandes esperanzas en que Francisco abra nuevas puertas para el diálogo entre cristianos y musulmanes”, añadió. “Debemos -confesó- alcanzar un pacto: Respetemonos, seamos honestos en nuestras creencias, aceptemos que estamos de acuerdo en algunos asuntos y en otros no. Compartamos que lo más importante es trabajar desde la humildad y socorrer a esos niños que están descalzos y no tienen que comer”.

Este será el próximo viaje internacional que el pontífice argentino emprenderá este año, en el que además visitará el santuario de Fátima, en Portugal, el 12 y 13 de mayo, y Colombia, del 6 al 11 de septiembre para acudir a las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena.

El último pontífice católico en pisar tierra egipcia fue Juan Pablo II en 2000 durante su peregrinaje a los “lugares relacionados con la historia de la Salvación”. El Papa visitó entonces el Monte Sinaí, donde Dios se reveló a Moisés y le entregó las Tablas de la Ley, y se entrevistó con Mubarak; el papa copto Shenuda III, fallecido en marzo de 2012, y el entonces gran jeque de Al Azhar, el también fallecido Mohamed Sayed Tantaui.