Un espaldarazo al sí en el referéndum de Erdogan

Un espaldarazo al sí en el referéndum de Erdogan

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Holanda y Alemania le han hecho la campaña al Presidente turco, según creen numerosos analistas a un mes del crucial referéndum sobre la mayor reforma política de la historia contemporánea turca. Aunque ayer Francia si autorizó la presencia en mitin del ministro de Exteriores turco Mevlut Çavusoglu, cuya presencia se había vetado en Rotterdam. El político no desaprovechó la oportunidad para seguir atizando el conflicto, garantía de votos favorables.”Holanda, la llamada capital de la democracia, y lo entrecomillo porque, de hecho, es la capital del fascismo”, sentenció ayer Çavusoglu frente a 800 paisanos en Metz, en una nueva referencia al nazismo de las muchas pronunciadas por los políticos turcos en los últimos días. El canciller, cuyo permiso para aterrizar en Holanda para hacer campaña anteayer revocó el Gobierno de Mark Rutte, anunció que tiene en mente “nuevos pasos” para castigar a Holanda, tras prohibir que su embajador regrese a Turquía. Francia permitió la promoción en su suelo del sí en el referéndum – con el que Recep Tayyip Erdogan busca atribuirse el poder ejecutivo con mínima rendición de cuentas, para preocupación de sus críticos – en nombre del derecho de asamblea. Mientras tanto, en Estambul, un desconocido izó la bandera turca en el mástil principal del consulado holandés, sellado por la Policía. Las autoridades locales aseguran que la acción, que duró treinta minutos, fue por iniciativa consular.

Ayer por la tarde, Erdogan prometió a Holanda que “pagará el precio” por haber vetado a Çavusoglu y deportado a Alemania a la ministra de Familia Fatma Betül Sayan Kaya. “El nacismo está vivo en Occidente” proclamó el líder en un discurso, reproduciendo sus denuncias anteriores a Alemania. El líder de la oposición Kemal Kiliçdaroglu, instó al ejecutivo a romper relaciones con Holanda.

La tensión entre Turquía y varios gobiernos europeos, al que se sumó ayer Dinamarca al solicitar la postergación de una visita oficial del primer ministro Binali Yildirim, está siendo explotada tanto por los ultranacionalistas holandeses como turcos. Algo que, advierte el politólogo turco Cengiz Aktar, beneficia a los partidarios del sí a la reforma constitucional turca. La reacción europea “enaltece los sentimientos anti occidentales en Turquía”, destaca, “esta dureza incrementa el voto al sí”.

La evolución de las últimas encuestas de intención al voto en el referéndum no arroja un resultado claro, pues el sí y el no están muy equilibrados. Para los analistas, la decisión la determinarán el alto número de indecisos, que algunos recuentos sitúan incluso al 20%. El otro foco es el partido islamonacionalista MHP, cuyo líder aboga por el sí, pero sin el convencimiento total de una parte importante de sus votantes. Aktar cree que esta crisis empujará tanto a indecisos como a nacionalistas turcos a la papeleta del sí.

Turquía ha defendido como un derecho a la libertad de expresión la realización de mítines en ciudades europeas participados por algunos de sus ministros, una práctica habitual en países con una notable comunidad turca como Alemania, donde hay tres millones de nacionales. No obstante, tanto Cengiz Aktar como Laura Batalla, secretaria general del grupo de la Amistad con Turquía en el Parlamento Europeo, recuerdan que las mismas leyes turcas no permiten mítines en países extranjeros.

Batalla contrasta la dura respuesta holandesa con el temple de Angela Merkel, tildada de “nazi” por Turquía la semana pasada tras la cancelación, en su país, de dos mítines a favor del sí, alegando motivos de seguridad. “A Holanda y Alemania les preocupa que se exporte la polarización que hay en Turquía”, remacha Laura Batalla.

‘No podemos permitir que escale más’

El secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland, ha sido hasta hoy la única autoridad comunitaria en pronunciarse sobre la última crisis entre Turquía, miembro del Consejo, y algunos países socios. Jagland alertó ayer, en un comunicado, que “la situación es ahora dañina para la diplomacia y la democracia. No podemos permitir que escale más”.

“Todos los ciudadanos turcos, de dentro y de fuera del país, deberían tener una oportunidad amplia de ser informados sobre los pros y los contras de la reforma constitucional propuesta, y de participar en un debate abierto, justo e inclusivo en la campaña por el referéndum”, añadió.

Está previsto que esta semana la comisión de Venecia, un grupo de juristas que asesora al Consejo de Europa, se pronuncie de forma crítica sobre los detalles de la reforma constitucional que Erdogan pretende aprobar mediante referéndum el próximo 16 de abril.